HAY DÍAS...

Hay días en los que me gustaría dejar de ser yo. En realidad me gustaría dejar de ser persona y convertirme en viento, porque el viento es libre y va donde le da la gana sin dar explicaciones.
A veces me gustaría sentir que soy lo que quiero ser y no lo que otros esperan. Hay días en que lo que esperan de ti pesa demasiado y ya no tienes ganas de cargar con las expectativas de nadie. No quiero ser la responsable de lo que le pase o le deje de pasar a nadie, salvo a mí misma y en ocasiones creo que me hago cargo de todo y de todos. No sé, supongo que estoy atravesando una de esas épocas de cambios, de tomar decisiones que no quiero tomar y de pensar en cosas que no me apetecen.
También se me antoja pesado el tiempo...el tiempo, que cosa tan extraña, a veces vuela y en otros momentos parece que se estanque y nunca pase. Pero últimamente tengo como un cronómetro encima de mi cabeza, tic tac....y no me gusta. El único cronómetro que quiero en mi vida es que el uso para salir a correr. Correr, eso es lo que me está salvando, correr y alguna cosa más que ha hecho que vea las cosas distintas de un tiempo a esta parte. Y menos mal, menos mal que encontré un aliciente, porque debo reconocer que hace un tiempo que no recordaba mucho quién era yo.
Yo soy pasión, lo fui siempre. Pero de repente y sin saber cómo, te ves atrapado en una vida que no parece la tuya y dices: en serio? esto soy yo?
Decisiones...no hay nada peor que no saber que decidir y encima tener tiempo contado para decidir, y a falta de una, tengo que tomar dos. Además son cosas que harán que mi vida vaya para un lado o para otro y yo no sé de qué lado quiero estar. Ahora mismo lo único que tengo claro es que la vida me pone y me pone bastante, y eso es lo que me ha hecho reencontrarme.
Lo cierto es que tampoco es que tenga miedo de meter la pata, hace mucho que superé ese miedo. Si hago algo y al final no sale bien, pues...ya está. Salvo si eres un cirujano y estás operando a alguien, no creo que vayas a cometer un error fatal. Pero tampoco quiero seguir yendo por un camino que luego no me lleve a ningún sitio.
Supongo que hay días en que la vida te pone en una encrucijada y recuerdas que tienes esas dos velas soplando, y tienes que decidir en qué dirección las pones.
Me hace gracia que haya gente que me considere..."perfecta" porque no hay nada más caótico e imperfecto que yo por el mundo. Tampoco es que me guste demasiado estar en el pedestal de nadie, porque los pedestales se acaban cayendo y luego sólo queda la persona, a la altura del suelo, y a lo mejor esa altura termina decepcionando.
Estos días me he sentido un poco perdida precisamente por eso, porque no quiero ir por la vida pareciendo algo que no soy, y si algo no soy es perfecta. Ni quiero serlo. Y no me gusta crear expectativas, ya lo he dicho antes, me cargan las expectativas. Yo sólo quiero ser yo y que no me tengan por alguien mejor, porque eso me acaba alejando quizá del punto donde quisiera estar.
Es cierto que soy apasionada, intensa y tan luchadora como positiva. Pero también soy miedosa, tímida cuando algo no lo veo claro y ridículamente soñadora incluso cuando ya no hay porqué soñar.
Hay días en que sólo sabes que te gustaría salir corriendo literalmente y escapar de todo, incluso de ti misma.

Comentarios

  1. Ana preciosa y tomes la decisión que tomes será la mejor porque es la tuya y será lo que la vidas te tenga preparado. Sé lo que tú quieras ser y, sobretodo, sé muy feliz con lo que ganas.
    Un abrazos guapa

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