Y A VECES SÓLO ME DEJO SENTIR

Ahora llega el tiempo de la lluvia en los cristales, de la caricia del viento sobre tu cara, de las hojas que caen secas y desgastadas y del frío en el suelo y en tu mirada.
Ahora que vienen los días cortos de luz y horas. Ahora que se hace poco lo que antes era bastante. Ahora es tiempo de arroparme a mí misma con el pensamiento en ti.
La manta en el sofá. El café caliente. La ropa acolchada para calentar hasta el corazón. Las tardes viendo anochecer demasiado pronto. Las noches alargadas hasta el infinito.
Y yo soy de las que se sientan a pensar cuando todo está oscuro. De las que ven caer el agua y se dejan llevar por la melancolía. De las que miran al vacío y lo llenan de ilusión y proyectos. Porque soy de las que aunque hayan caído se levantan y se sacuden lo que fue, para dejar paso a lo que será.
Yo no me dejo llevar por la tristeza mucho tiempo, sólo cuando lo pide mi alma. Sólo a ratos y en calma.
Soy de las que escucha música para cada ocasión. Me gusta que la música me susurre al oído. Me gusta verte y adivinarte en cada letra, y si no me lo invento.
Suena aquella canción y escribo, como ahora, que algo suena en mi mente y estoy tecleando lo que sale, sin más, sin pensar demasiado.
Y tiene peligro hacer esto, porque dejar escapar tu mente de donde siempre la tienes centrada es dejar salir aquello que llevas dentro, algo que a lo mejor ni tú sabes bien. Y enseñar a alguien después lo escrito, es mostrar lo que quizá no quieres que nadie adivine, porque hasta tú tienes dudas de lo que significa.
Pero soy así, soy lo que se ve. No sé mostrar algo que no ha sido inventado. No sé ser como no me sale. Y no me sale fingir algo que no soy.
Así que sólo vivo improvisando, como ahora. Mi vida es un poco como este texto, sólo la dejo salir y que sea lo que haya de ser, pues para eso vinimos al mundo, para ser cada día lo que nos salga. Vivo un poco en función de mis sentimientos, que digo un poco, vivo totalmente en función de lo que sienta, porque si no sientes lo que haces, ¿para qué hacerlo?
Y mientras veo la vida pasar, y yo paso con ella. Veo las hojas caer, la lluvia mojar, el tiempo pasar y la noche avanzar, sin más, entre un sol y otro. A veces llena de estrellas y con la luz de la luna, y otras vacía y oscura, sin más.

Comentarios

  1. este post me recuerda al modelo psicológico de la ventana de johari, lo del yo real, el yo percibido, el yo secreto y el yo desconocido. seguro que tú te lo sabes mucho mejor que yo, como psicóloga que eres. :) me intriga el yo desconocido, lo que ni tú mismo ni los demás conocen de ti.
    yo también elijo la música según el estado de ánimo.
    besos!! :*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay ciertos ejercicios para sacar tu yo más escondido, pero muy pocos se atreven con ellos. Cuando quieras, ya sabes, me llamas
      Besazos

      Eliminar
  2. A mí está época antes me ponía melancólica pero ya he aprendido a mirarla como parte de la vida, sin invierno no hay verano. Yo soy incapaz de escribir tan bien y tan claro como te puede hacer sentir...
    Besos

    ResponderEliminar
  3. A mí me da mucha envidia la gente así. Yo soy de vivir más en función de la cabeza que de los sentimientos y un poco de improvisación de vez en cuando no me vendría mal. Jajajaja. Besotes!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ME OFENDE MÁS UN ZORRA EN LAS REDES QUE UN GUAPA EN LA CALLE

Y ENTONCES LLEGASTEIS VOSOTROS

COSAS MÍAS