FLUIR MÁS, JUZGAR MENOS

¿Juzgamos demasiado a los que nos rodean? es más, ¿no emitimos quizá muchos juicios de valor en general acerca de todo el mundo, incluso de gente que no conocemos tanto? Como siempre que hago una de estas reflexiones, hablaré por mí, no puedo hablar por nadie más, voy a hablar de lo que yo misma he hecho tantas veces mal, voy a entonar el mea culpa.
Siempre me he considerado una persona que odia las injusticias, que lucha como puede contra ellas, y ahora me pregunto si yo misma no habré sido injusta muchas veces. Soy muy exigente con las personas, siempre lo he sido, y ahora pienso que quizá lo estoy siendo demasiado. No es que yo me crea perfecta precisamente, de hecho soy lo más imperfecto del mundo, pero sí suelo exigir ciertas cosas a la gente que me rodea. En principio el hecho de exigir unos mínimos es lo lógico, no puedes, por ejemplo, aceptar a gente que te miente constantemente o que te haga daño, obvio, pero ¿dónde está límite? ¿dónde empezamos a pasarnos de exigentes? ¿en qué momento empezamos a juzgar demasiado cosas que no nos pertenece juzgar?
Creo que, particularmente yo, suelo pasarme porque el tiempo y la vida me ha ido volviendo muy desconfiada y también demasiado cautelosa, y no estoy intentando disculparme, porque este hecho no quita que esté mal. Pero sí creo que las circunstancias te pueden acabar robando un poco tu esencia y sacando de ti una parte que nunca te gustaría haber visto.
Yo pensaba que no juzgaba a nadie, y acabo de caer en la cuenta que sí lo he estado haciendo. ¿No es juzgar acaso ver que alguien está haciendo cosas que, si bien es posible que no sean del todo éticas a tu modo de pensar, tampoco son tu problema, y entrar a valorar el tema? Ni siquiera hablar de ello deberíamos y yo sí lo he hecho, eso es juzgar. Es decir, tú puedes hablar de lo que quieras pero en el momento emites tu opinión y con ello sentencias, estás juzgando! Y creo que al final, lo hacemos un poco todos, posiblemente sin darnos cuenta.
Tal vez ese exigir demasiado de los demás sea el resultado de exigirme tanto a mí misma. Soy muy perfeccionista en todo y con todo y es muy probable que haya acabando siendo un problema.
Lo bueno que tengo, es que soy bastante reflexiva y termino dándome cuenta y tratando de corregir mis errores, y en ello estoy.
Por mi parte he decidido hacer un enorme esfuerzo y dejar de juzgar. Yo no soy quien para juzgar a nadie haga lo que haga, ya que cada uno es dueño de sus actos. Será tarea difícil cambiar algo que acabamos haciendo sin ni siquiera pensar, casi como un acto reflejo, pero por mi parte lo voy a hacer. Si algo te enseña la psicología es todos somos susceptibles al cambio, todos podemos cambiar y de hecho si vemos que algo no va bien, deberíamos hacerlo.
Se acabó juzgar a nadie, cada uno haga lo que crea o quiera hacer que, por otra parte, yo también hago cosas mal y a mí no me gusta que nadie me juzgue ni se meta en mi vida, así que no haré con los demás lo que no me gusta que hagan conmigo, que para eso es una de mis filosofías de vida.
Por otra parte voy a ser más flexible con los errores ajenos, y voy a tratar de ser una persona más abierta y tolerante en todos los sentidos. Claro que seguirán habiendo cosas de los demás que van a sacarme de quicio, pero ¿acaso no hay cosas mías que sacarán de quicio al resto? Seguro vamos.
Con este texto no quiero tampoco comer a nadie la cabeza, sé que muchos tienen esa idea de los psicólogos, y nada más lejos. Como he dicho por ahí arriba, cada uno sois libres de actuar como queráis, pero sí os invito, cuando tengáis un ratito, a que hagáis un poco de examen de conciencia y penséis en si muchos de los problemas que tengáis no os los estaréis provocando un poco vosotros mismos por falta de autocrítica.
Reflexionemos más y juzguemos menos y hagamos que todo fluya y nada influya.

Comentarios

  1. muy buena reflexión. yo no soy muy de juzgar lo que hagan otros con su vida, aunque soy muy susceptible cuando me dicen algo que no me gusta. soy de ese tipo de personas de las cuales se dice "hay que saberle llevar". tendría que aprender a tener más correa. es un consuelo saber eso que dices, que siempre se está a tiempo para cambiar.
    besos!!

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    1. Ser susceptible tampoco es que seas difícil corazón, demasiado sensible quizá pero eso nos pasa a muchos, a mí también. Y sí, te aseguro que se puede cambiar porque yo en ese aspecto voy haciéndolo poco a poco.
      Un besazo

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  2. Creo que todos juzgamos en mayor o menor medida en algún momento. Aunque no lo expresemos en voz alta, siempre habrá algo que nos haga pensar que una persona no está actuando de la manera correcta y que tendría que hacer las cosas de otra forma. Supongo que miramos las situaciones con el prisma de nuestras propias vivencias. Un besote!!!

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    1. Bueno pero pensar es una cosa, eso es inevitable, pero a lo que yo más bien me refiero es a emitir juicios, normalmente con un tercero. Obviamente no nos pueden obligar a pensar de una determinada manera, pero creo que si hacemos un esfuerzo, podemos simplemente, no pensar en acciones que no nos atañan a nosotros directamente.
      Besos

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  3. Precisamente, en los últimos días reflexionaba yo sobre esto de mí misma... creo que juzgo demasiado y, cuando intento no hacerlo, me cuesta muchísimo más de lo que pensaba.
    Qué pena, darte cuenta de lo mucho que gastas energía en opinar sobre la vida de los demás... Besos!

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    1. La verdad es que sí. Yo no es que lo haga muy a menudo, de hecho creí que no lo hacía, pero pensándolo bien, pues sí, al final sin querer queriendo jeje. Pero bueno a tiempo de cambiar siempre se está.
      Besos Ali

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  4. ufff, tema peliagudo. Yo tengo mis opiniones, como todo el mundo. y a veces las digo, claro. Pero cada vez menos. A mí me resbala la opinión de todo el mundo, así que pienso que a nadie le tiene por qué importar la mía. Y me gusta hablar, debatir, conversar, divagar... pero en plan voy a juzgar tu vida, voy a darte una opinión entrometida que nadie me ha pedido, pues no. De todos modos, todos a veces juzgamos casi sin querer y no hay que tomarlo todo a pecho y ofenderse por todo, creo yo. Que hay gente muy susceptible y con la piel demasiado fina y se ofende por cosas que de verdad yo no entiendo, como por comentarios de desconocidos en internet o cosas así. Yo creo que la clave es vivir y dejar vivir... y ser un poco pasota cuando haga falta :)
    un beso!

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    1. Exactamente y es lo que suelo hacer, vivo y dejo vivir, pero claro, a veces la gente es demasiado cercana y sin apenas darte cuenta pues te pones a opinar demasiado, o desde luego más de lo que deberías. Pero bueno, en ello estamos cambiando.
      Un besote y me alegra tu vuelta

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  5. ¡¡¡¡¡Hola!!!!!
    Yo creo que es inevetible juzgar. Intento no hacerlo porque no me gusta nada que me juzguen ni me intenten sentar cátedra así que procuro no hacerlo yo, pero a veces lo hacemos, somos humanos.
    Me pasa como a Naar, me resbala lo que puedan decir de mí, y si soy cuidadosa y miro lo que hago es por mis hijos, que no quiero que tengan que vivir con lastres míos, pero vamos, que intento respetar y si a alguien no le gusta lo que hago, pues su problema mientras no esté molestando o faltando al respeto.
    Y lo de exigir a los demás...complicado. Yo no tolero que me mientan(una excusa un día vale pero mentiras no) o que me hagan daño pero intento ser tolerante y no juzgo, intento hacer las cosas como creo que son mejores pero eso no significan que lo sean, si a otro no le gustan pues su problema, que lo haga como a él le parezca bien pero que no me juzgue.
    Vaya rollo te he metido, vamos, que Hakuna Matata.
    Besos.

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    1. No, ningún rollo, además creo que pensamos exactamente igual. Por supuesto una cosa es no juzgar y otra permitir que nos engañen o nos hagan daño gratuitamente, eso tampoco. Lo mejor en estos casos es pasar lo máximo posible de este tipo de personas. Y como bien dices Hakuna Matata
      Besazos

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  6. Totalmente de acuerdo.
    Siempre juzgamos. Lo has explicado muy bien.
    Yo creo que se me hace imposible no juzgar este o el otro acto de las personas, pero claro, hay que tener claro que eso es según tu opinión y no por ella debe ser mejor.
    Yo también me propongo juzgar menos y la verdad no tengo mucho éxito :(
    Besos

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