ZAPATILLAS VOLADORAS, DIGESTIONES DE DOS HORAS Y LA BOLA DE CRISTAL

Os acordáis cuando eráis pequeños y vuestra madre o padre os amenazaba con "la zapatilla"...Qué habrá sido de aquella zapatilla. Oye era mano de santo eh. Estuvieras haciendo lo que estuvieras haciendo, era como la frase mágica. Ahí estabas tú, con tu hermano o tú sóla haciendo alguna de las tuyas, en mi caso me colgaba de todas las puertas de los electrodomésticos (la puerta de la lavadora que estuvo años descolgada por mi noble causa, es un ejemplo) y de repente, a lo lejos, por el pasillo, se escuchaba: "como vaya yo con la zapatilla verás" tú no sabías lo que ibas a ver, pero preferías optar por no verlo, directamente dejabas de hacer lo que estuvieras haciendo. La zapatilla era un arma en toda regla. Además como te la llegaran a tirar te daba, no importa lo lejos que tu estuvieras o la mala puntería de tus progenitores, como te tirara la zapatilla acertaba de pleno. Y ya no era el daño, porque solían ser zapatillas de andar por casa de estas de cuadros (no disimuléis que algunos aún las gastáis así) que no eran muy duras vamos, era por la adrenalina, esa adrenalina que sentías cuando veías la zapatilla volando hacía ti.
Ay las madres....bueno o los padres. En mi caso la de la zapatilla era mi mami (mami te quiero que conste, aún con zapatilla) Mi padre no necesitaba ni zapatilla. En el caso de mi padre, una mirada bastaba. Era una de esas miradas que tú entendías como: "tú sigue sigue, ya verás cuando lleguemos a casa" Y ahí ya, te callabas. Oye que mirada! Parecía que la ensayara en el espejo. Seguro que muchos también entendéis de lo que os hablo.
¿Y las reglas de cuando éramos pequeños? ¿Qué me decís de las dos horas de digestión antes de volver a bañarte cuando estabas en la playa? Dos horas de reloj eh, nada de esto que hacemos ahora con los niños de, castigado una hora, y le das diez minutos. No, dos horas con sus 120 minutos correspondientes. Mi padre era como un árbitro, llevaba el reloj en la muñeca y le faltaba el silbato. Fíjate que yo creo que hacía hasta el tiempo de descuento. El caso es que ahí estabas tú, aburrido como una ostra desde que terminabas de comer, hasta que pasaba el tiempo reglamentario del código de padres para poderte bañar sin cortes de digestión. En nuestro caso, jugábamos a las cartas, al dominó, a los dados...Y cuando daban por concluidos los 120 minutos de digestión, mi padre daba el pistoletazo de salida, algo así como el chupinazo de los San Fermines, y salíamos corriendo como si fueran a llevarse el agua de ahí.
¿Y los caramelos a la puerta del colegio? Recordáis aquello de: "no le aceptes caramelos a ningún desconocido" Que tú pensabas, "y si es un sugus tampoco mamá, que me estoy juntando los envoltorios para juntar la palabra bicicleta" Y tu madre: "No, los sugus tampoco" Y tú: "joooo". También estaba lo de: "como te portes mal te llevará un gitano". Ya ves, no tenían los gitanos otra cosa que hacer que ir llevándose niños que se portaban mal. Antes decían el coco, pero empezamos a ver a Coco el del barrio Sésamo y la frase perdió eficacia.
Que tiempos aquellos...Que recuerdos de cosas que hoy ya no son lo mismo. Bajar a la calle a jugar. Y no a parques, porque había pocos, no como ahora que cada dos pasos hay tres parques con columpios. Antes veíamos un columpio y nos lo tomábamos como si estuviera hecho de oro. Sabores que ya no existen, me vienen a la cabeza ahora mismo los caramelos Chimos, que buenos estaban, y creo que ya no existen. Y lo que aún existe ha cambiado de sabor, no me digáis que no, los Bollicaos ya no tienen nada que ver. Los dibujos en la tele, los tenías los sábados y domingos después de comer y luego te olvidabas, nada de Clan TV. Aunque para mí era mucho mejor, porque veías películas y series. Ahora con 15 años aún verán Bob Esponja. Yo a los 6 ya sabía quien era J.R. (Dallas, para los sacrílegos que no la vierais), y me reía con las peripecias del Gran Héroe Americano. Los viernes veíamos todos juntos el Un dos tres, básicamente porque no había más canales, bueno sí, estaba el UHF, pero ¿alguien lo veía?
Yo creo que crecimos bastante bien, para haberlo hecho con Espinete y Don Pimpón. Todos hemos aprendido algo de inglés viendo I'm Muzzy. Y los sábados nos levantábamos para ver la Bola de Cristal. Que ahora como mucho se conoce a Alaska por ser la mujer de Mario Vaquerizo, pero los de la generación de los 70 (y finales de los 60 y principios de los 80) la hemos visto cantar aquello de "Hola, que tal, es la bola de cristal". Nos encantaban Los Monster (la familia Addams sólo fue un intento de imitación de aquella mítica serie) y nos sabíamos de memoria los nombres de los Electroduendes.
Vaya para todos vosotros, los que crecimos jugando en la calle, viendo la tele con los papás y no en las tablets nosotros sólos, y viajábamos en el coche sin silla de seguridad y probablemente en el asiento delantero encima de mamá porque en un coche de cinco plazas íbamos seis o siete. Para mi generación setentera.

Comentarios

  1. Yo nací a fines de los setenta así que soy más bien de generación ochentera pero qué recuerdos, oye. La Bola de Cristal era impagable. Y lo de los caramelos lo hemos vivido todos (de los cromos también se decía que llevaban droga. Todo llevaba droga en los ochenta).
    Qué tiempos... Te dejo esto por si nunca lo has visto, que a mí me encanta (soy una nostálgica, sí): https://www.youtube.com/watch?v=sTZMHhHMgAc

    Besotes!!!

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    1. Yo también soy de finales del 70, verano del 77 concretamente. Más bien es para los que crecimos en los 80 ;-)
      Sí lo de la droga en los cromos no lo recordaba Jajajajaja es cierto, todo estaba envenenado.
      Que tiempos!
      Un besazo linda

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  2. Hola!!! Yo recuerdo que con la digestión, cuando veía algún niño bañandose mientras yo esperaba pensaba, y no le pasa nada? Y yo porqué tengo que esperar?? Antes algunas cosas molaban más, como las meriendas o los dibujos... pero... es lo que hay. Besitos

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    1. Sí es verdad, como vieras a otros niños en el agua ya la tenías liada, que si "por qué ellos sí y yo no" etc.
      Y sí, los dibujos molaban mucho más. Aún recuerdo el final de Dartacán y los Mosqueperros y me emociono jajaja
      Besos bonita

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  3. Espero que en una próxima entrada hables de los pelos cardados, las hombreras, las cazadoras vaqueras lavadas a la piedra con forro borreguito, los Europe, y todas esas cosas que la adolescencia ochentera nos otorgó y que ahora las vemos y nos dan ganas de salir corriendo... ¡Un beso, Rubiales!

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    1. jajajajajaja cierto! Aunque yo no pillé los ochenta con la adolescencia, me pilló un pelín más palante. Pero vamos, eso da para una entrada amplia. El tema hombreras...aún recuerdo a mi madre, tooodo lo que se ponía llevaba hombreras. Y los pelos dignos de ser estudiados también.
      Un besazo gordo

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  4. Ayyyy mi marido y yo estuvimos hoy media tarde hablando de El gran héroe americano, cómo molaba!!!!
    Y las dos horas yo las seguí manteniendo, y después de comer obligaba y obligo a mis hijos a jugar a las cartas y a dar un paseo, vale, dos horas no son pero hora y media no me la quita nadie.
    Y la bola de cristal era lo más, hace poco vi algún capítulo en Youtube, pero claro, no es lo mismo, un sábado con los Monster era la felicidad total.
    Un besín.

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    1. Verdad? El gran héroe Americano era buenísimo, te pasabas las tardes de los meses de verano con algo divertido que ver, y no ahora que como mucho tienen el Sálvame...
      Y La bola de Cristal es y será un programa mítico. Yo me levantaba aposta a verla, aunque aún tuviera sueño. La verdad es que echando la vista atrás, sí da cierta melancolía, aunque haya que vivir el presente, que bonito es recordar a veces.
      Un besazo preciosa

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  5. A mí nunca me lanzaron la zapatilla jajaja soy una triste xD Mi madre decía que lo iba a hacer, pero sólo conseguía que nos riéramos.

    Muzzy es un grande, tengo toda la colección para cuando Bebé sea un poco mayor.

    Besos

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    1. jajajaja, mi madre tampoco ha sido muy estricta la mujer, pero algún zapatillazo me llevé, y con razón también te digo, que yo era un poco bicho ;-)
      Y Muzzy era la caña, a mí me encantaba. Me parece genial que se lo hayas preparado para Bebé, es una forma muy bonita de empezar a familiarizarse con el inglés.
      Besazos

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  6. Ains qué tiempos aquellos!!
    Ahora hay cosas mejores, pero creo que los niños se pierden mucho. Nuestras aventuras en la calle, la bici, el jugar todos los niños del barrio juntos, ir a pescar o cazar salamandras... Ahora entre tanta tecnología, y que no se les deja ir solos a ningún sitio, qué infancia tan triste.

    Mi madre amenazaba con la zapatilla, aunque no le hacíamos mucho caso. Mi padre era con el cinturón! Una palabra suya y firmes como soldados. Que conste que yo he sido bastante buena, pero alguna también he liado.

    Y mi madre tenía miles de reglas, la de las dos horas después de comer, no beber agua después de comer helado, no tomar sandía de noche... No sé de dónde las sacaba pero me he pasado media vida haciéndole ver que no pasaba nada! Y sigo... jajaj

    Besos guapa!

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    1. Sí, yo también sigo tratando de hacerle ver a mi madre que no pasa nada. Sobretodo con el tema regla. Aún se sorprende de que me duche todos los días aunque la tenga jajajaja. Así desde los 12 años, flipas.
      Besos linda

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