ESPARTANOOOS ¿CUAL ES VUESTRO OFICIO?

A mí me parieron luchadora. Es así. Es algo que tengo claro. Soy de esas personas que, cuando ya el resto ha tirado la toalla, aún sigue ahí intentándolo por si acaso. Llámame insistente, perseverante, obstinada, y si has tenido la desgracia de que me fijara en ti (fijara, flipara, enamorara, encoñara), en algún momento de mi vida, (lo siento, lo siento, de verdad, de verdad) seguro que fui hasta pesada. Y es que, quién te dice a ti que en ese último intento no va a sonar la campana y te vas a llevar el premio gordo.
Cuando era una cría y estaba en el cole, era malísima en dibujo, era y soy. Nunca he dibujado bien, si vierais alguna de mis obras os aseguro que no os dejarían indiferentes. Mi padre, por el contrario, sí dibuja bien, y cuando me mandaban un dibujo en el cole y no me salía, él se ofrecía a hacérmelo, más que nada, porque mi profesora tenía una mala leche impresionante y era de las que, aunque te esforzaras y viera que no dabas más de sí, te suspendía. El caso es que él siempre me decía, "nena yo te lo hago" y mi respuesta siempre era la misma, "no". Es que si era mi trabajo era mi trabajo. Si me lo hacía él y aprobaba, ¿de que me servía? Bueno sí, para aprobar la EGB (la muy asquerosa estuvo apunto de jorobarme el graduado por un puto jarrón que según ella no estaba bien difuminado, aún tengo pesadillas con los 14 jarrones que dibujé) pero a parte de aprobar, a mí no me servía, porque no me demostraba nada a mí misma. Así que siempre acababa aprobando con mi esfuerzo, en algunos casos muuuucho esfuerzo, ¿os he dicho ya lo asquerosa que era la profe? Pero por mucho que me tocara repetir las cosas, nada era luego comparable a la satisfacción de saber que lo había logrado.
En Gimnasia también era un zote. Era de las que tenía un serio conflicto con el potro. Os juro que yo creo que se movía cuando yo iba a saltar. En uno de los exámenes de gimnasia del instituto, la profesora nos puso un circuito que había que hacer en un tiempo limitado. Sí, lo habéis adivinado, el potro estaba dentro del circuito. Como éramos unos cuantos los que no conseguíamos saltarlo, decidió que a esos alumnos les pondría otra prueba en lugar del dichoso artefacto maligno. Yo me negué. Le dije, "tu trabajo es enseñar gimnasia no, pues enséñame a saltarlo y hago el examen como los demás" Y lo logré (di tú que casi me dejo los dientes, pero aprendí) y aprobé.
Y como estos dos ejemplos os podría poner muchos más. Si quiero algo, voy a por ello con todas mis fuerzas. Y lucho como si me fuera la vida en ello. Naturalmente, no he conseguido todo lo que he luchado. Algunas cosas se resisten, porque, simplemente, no han de ser. Pero por lo menos no me quedo con la duda de que habría pasado si...
En la vida hay que ser valiente. Hay que intentar las cosas. No vale con quedarte en un rincón esperando a ver si te caen del cielo, porque eso no va a pasar. Yo no soy ejemplo de nada, que conste. Soy luchadora, pero en contra tengo muchos otros defectos, que no es cuestión de enumerar ahora (que otro día ya me pondré a parir a mí misma) Pero sí quiero dejar constancia de que, cuando logras llevar a cabo algo que te ha resultado especialmente difícil, sientes tal plenitud que se te olvida lo malo que has pasado por el camino.
Puede que alguien esté pensando ¿y a qué viene esta entrada ahora? Pues no sé, supongo que me afecta el hecho de llevar semanas casi sin moverme de la mesa de estudio. A ratos me da por pensar, "a tus 37 años y con unos estudios ya terminados ¿qué necesidad tienes de estar así otra vez?" Porque no penséis que a mí no me dan a veces ganas de tirar la toalla, claro que sí. Pero entonces miro el camino que ya llevo recorrido y pienso, "palante xiqueta". Son pocos esos momentos de abandono, pero los tengo. Aunque sólo tengo que recordarme quien soy y que por algo me he apodado a mí misma "Espartana".
A todos los que me leéis, que ya sois unos cuantos, no dejéis que os lleve la desidia o la desgana. No os dejéis llevar nunca por pensamientos derrotistas. Y, sobre todo, nunca, pero nunca nunca DEJÉIS DE INTENTARLO.
Siempre lo digo: a luchar se aprende luchando y todos podemos ser cinturón negro.

Comentarios

  1. Ayyyyyyyyy alucino con todo lo que tenemos en común!!!!!!!!!!!! Mi nota del graduado bajó un montón por el maldito jarrón, mi padre también quería hacérmelo él pero yo me negué, supongo que me aprobó por pena o por insistencia, pero aprobé.
    Y lo del potro igual, me costó un triunfo aprender pero cuando lo conseguí aprobé el examen.
    Haces muy bien en seguir formándote, no hay 37 años que valgan,jejjejeje, lo que importa es intentarlo. Un besito guapa, y claro que eres una espartana, y de las mejores.

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    1. Tú imagínate que te bajen una nota media por "dibujo" que es un arte que, o lo tienes, o no lo tienes. Es como si te exigieran que cantaras bien. Además, es que mi profesora no te enseñaba, te mandaba hacer las cosas y au. Y yo pensaba, "pero si no sé y tú no me enseñas y no tengo mano para el dibujo, ¿qué hago?" Al final tuve que amenazarla con que mi madre quería hablar con ella, porque yo creo que en este caso concreto sí me tomó un poco de tirria. No era normal. A ver, sí, no sabía un pijo de difuminar, pero ¿me puedes explicar para qué coño en mi vida me hubiera servido saber? A día de hoy han pasado 23 años de aquello y aún no he tenido una entrevista de trabajo en la que me lo pidan, te imaginas: "señorita sabe usted difuminar un jarrón" jajajajaja
      En fin. Y el potro, ya veo que fuiste de las mías jeje. El día del examen, en mis oídos sonaba insistentemente la canción de la peli "carros de fuego" jajajaja fue inevitable. Pero aprobamos y eso es lo importante.
      Un verdadero placer contar con tus visitas a mi blog y poder leer el tuyo, es una maravilla.
      Besazos bombón

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  2. Aiii maldito potro yo no lo salte nunca en la EGB muy torpe. Adelante mujer es que estas cansan de tanto estudiar ya tirar la toalla ni se te ocurre venga que ya falta menos. Yo si soy de las que la tiro. Pero hay que intentarlo las cosas no no caen del cielo. Bs.

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    1. De torpe nada amiga! Sencillamente, unos tienen unos dones y otros tenemos otros. El mío nunca fue el deporte o las artes plásticas. Y nunca lo será. Jugué al baloncesto una época también en el equipo del cole, y mi propio padre me pidió por amor al deporte que lo dejara, jajajaja. No era mala, era peor. Y no es que no lo intentara pero no se me daba bien. Pero mira, siempre se me dio bien escribir. Aprendí a leer con tres años perfectamente. Y he tenido siempre mucha facilidad de palabra. Se me da bien la cocina. Bailo bastante bien y tampoco canto del todo mal. Oye, tengo mis cosas buenas y mis artes. Y tengo cosas que, simplemente, no son pa mí. Y aún así, en el gym lo doy todo, a pesar de que no pretendo ser ahora lo que nunca fui, una gran deportista. Sólo verme bien y tener agilidad.
      Y tú, al igual que todos, tendrás cosas que se te den de maravilla y otras, pues que no. Pues ole tú!!!!

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  3. Cuando termines la carrera y seas una pedazo de psicóloga te alegrarás mucho de esos momentos de codos hincados.

    Besos

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