PELIS DE MIEDO

Me chiflan las películas de miedo. He visto muchas, muchísimas y sigo viendo. Sin ir más lejos, el miércoles, fuimos a ver una. Me siguen asustando, yo soy muy miedosa, pero me gusta verlas, aunque luego no duerma en una semana. Había gente que se reía cada vez que la película te daba un susto, yo pegaba unos botes en el asiento que movía media sala. Aunque si de algo me ha servido ir viendo pelis de este tipo, es para ir dándome cuenta de que todas son iguales. Y cuando digo todas es todas.
Empezamos por el escenario donde se desarrolla la acción. Siempre es el mismo, la típica casa grande, antigua y en medio de la nada. Claro, a quien se le ocurre irse a vivir a un sitio así. Es que es ir provocando.
La casa en medio del bosque, en un silencio infinito, sin vecinos alrededor.....Y claro, empiezas a oír golpecitos a deshoras, quejidos, chirridos......Eso pasa ahí, porque aquí en mi casa no pasa. Básicamente porque si en mi casa suena un golpe, lo primero que piensas es, "el cabrón del vecino ya está dando golpecitos, será hijo de...." lo último que vas a pensar es que tienes un espíritu. Que oyes un quejido a las cuatro de la mañana, no te despiertas con cara de miedo y saltas de la cama despavorido. Simplemente piensas: vaya con el de arriba, otra vez va estreñido......
Además mi casa nunca cuenta con un silencio sepulcral, siempre hay puertas de garajes dando portazos, televisiones ajenas a tope de volumen, cisternas de los vecinos, la bomba del agua, la nevera.......Así que si se queja un espíritu, es que ni lo oyes.
Y luego si tienes un problema, no es que no vivas en el medio del monte, es que tienes tanta gente al rededor que es imposible sentirte solo. Vecinos arriba, abajo, adelante y atrás.
Esas casas de los terroríficos films son además enorrrmes, que si sótano, que si buhardilla y por lo menos seis o siete habitaciones, de las cuales, una siempre está llena de antiguos objetos que dejó el anterior inquilino. En tu casa de, con suerte, 90 metros cuadrados, no hay sótanos, ni buhardillas y por supuesto no quedan habitaciones vacías para llenarlas con trastos de nadie. Vamos que si a un espíritu se le ocurre instalarse en tu casa, tendrá que hacerlo en una de las diminutas habitaciones que tienes, entre la bicicleta (esa que nunca usas, pero ahí está) y la tabla de planchar. Ah y tranquilo que no tardarás demasiado en descubrir al espíritu okupa, seguro que antes o después te lo cruzas por el pasillo.
Así que tranquilo, que si algún ente extraño habita tu casa, además de ese ser con barba que duerme a tu lado por las noches y babea la almohada (no te asustes, ese es tu marido aunque a veces no lo reconozcas) puedes pedirle que te ayude a pagar la hipoteca, que entre tres sale mucho mejor.

Comentarios

  1. jajajaja. Que razón llevas en todo. A mi también me gustan las pelís de miedo, pero reconozco que soy masoca porque hay algunas que me cuesta olvidar y paso malos ratos, sobre todo si me tengo que levantar a media noche al baño. Pero bueno, es otra forma de descargar adrenalina, jajajaj.
    Un beso.

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    1. Verdad! Como bien dices es una forma se descargar adrenalina. Un besazo guapa

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  2. Ay no no no!! yo no puedoo! soy miedosa no, lo siguiente!! y si veo una de estas, me paso una semana de pesadillas, pero de verdad eh??
    Así que nada, por mucho que le pese a marido, a mi pelis ligeritas, o no, pero que no me den susto, jaja.
    Un besote reina!

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  3. jajajaja. Tú lo que tienes que hacer si quieres ver una, es hacer lo que hago yo, pasarte media peli mirando para otro lado o tapándote los ojos jajaja.
    Yo prefiero las de risa, las comedias románticas lo que más. Pero una de estas también me gustan de vez en cuando, eso sí, luego una semanita viendo sombras por la casa, jajajaja. Aunque como bien digo en el blog, en mi casita de 92 metros, no cabe nadie más.

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