DESPISTES, ERRORES Y MORIRTE DE LA RISA AL RECORDARLOS

¿No os pasa a veces eso de estar pensando en mil cosas a la vez o en otra cosa que no tenga que ver con lo que estáis haciendo y tener despistes tontos o fallos de esos que te llevan a decir frases sin sentido? En mi casa somos muy fans de todos estos errores. Mi madre, mi hermano y yo, somos capaces de estar media hora riéndonos sin ser capaces de parar, cuando nos ocurre una de estas. Es más, cuando me pasa algo así, llamo corriendo a mi madre para contárselo, y ella hace lo mismo conmigo. Cuando conseguimos controlar la risa y contárselo, el cachondeo se traslada al otro lado del teléfono y podemos estar un buen rato así, sin decirnos nada y solo oyéndonos soltar carcajadas mutuamente. Y es que, en mi familia, tenemos un sentido del humor bastante acentuado. El gen Muñoz lo llamamos nosotros, eh primos.
Bueno tengo algunos buenísimos y muy recientes y espero que nadie se enfade por compartirlos aquí, pero es que algunos, son de traca y no puedo dejar de contarlos.
Aviso a lectores, los que no tengáis sentido del humor, dejad de leer esta entrada, porque acabaréis pensando que soy imbécil. Pero a mi me hacen mucha gracia estas cosas, que queréis que os diga.

El primero que se me viene a la mente, es solo de hace un par de semanas y aún me parto recordándolo. Nos fuimos mi amore y yo a un centro comercial, (paso de hacer propaganda) y le veo buscando algo, y le pregunto ¿qué buscas cariño? y me contesta: "estoy a ver si encuentro unos calcetines de manga corta" jajajajajajajaja. Sí es que lo estoy escribiendo y no puedo....en fin. Evidentemente se refería a los calcetines de verano, pero bueno.....Yo le dije que si los encontraba, no dejara de enseñármelos porque serían curiosos.

El segundo, le pasó a otro de los hombres de mi vida: mi padre. El hombre en el médico con mi madre, bueno en la sala de espera. Se paseaba por el ambulatorio haciendo tiempo (la paciencia no es una de sus virtudes) y de repente se queda leyendo un cartel de aviso en el que decía algo así como: "para poder acceder a los servicios de la Seguridad Social necesitará presentar su tarjeta SIP"  y mi padre se queda leyendo esto y le dice a mi madre: "Tú te crees, ahora ya, hasta para ir al baño te piden que presentes la tarjeta"..............sin comentarios. Mi madre me llamó nada más llegar a casa para contármelo y estuvo unos minutos sin poder articular palabra, jajajaja.

Otro buenísimo, fue un malentendido entre mi madre y yo, hablando por teléfono (hablamos muchísimo por teléfono, entre ella y Loli, me tiro horas jajajaja). Era verano, y mi amore y yo, habíamos vuelto de bajar a dar una vuelta por el barrio (aún vivíamos en Benicalap). El caso es que le contaba yo a mi madre, como al llegar a la puerta de casa, mientras sacábamos la llave para entrar en casa, casi nos ataca una cucaracha del tamaño de un camión. Yo le digo a mi madre "venía directa a nosotros, y nosotros que no encontrábamos la llave para entrar al patio, y oye ha venido directa" y mi madre no había escuchado bien, que yo hablaba de una simple cucaracha y va y me pregunta la mujer con voz de preocupación: "y que os ha dicho???" y yo al otro lado del tfno: "¿¿¿???" "Pero mamá, que quieres que nos diga una cucaracha" Claro, esa fue la última frase con coherencia que sonó, lo siguiente fue el ataque de risa por parte de las dos.

Bueno mi madre tiene muchísimas de estas, así a voz de pronto recuerdo un año en vacaciones en el pueblo de mis padres Puertollano, estábamos sentándonos a desayunar en casa de mi abuela y mi madre en vez de decir: darle una silla a la abuela, soltó "darle una abuela a la silla". Esta fue hace mil años y aún nos acordamos y nos partimos.

Y despistes, bueno yo soy la reina. Como siempre tengo la cabeza en millones de cosas a la vez, hacer cosas como meter el mando de la tele en el frigorífico, o coger un melón de la nevera para partirlo, olvidarme e irme con el melón a ver la tele y darme cuenta media hora después, y quedarme pensando que hago yo con el melón aquí......jajajaja.

Bueno espero que os hayáis echado unas risas, yo desde luego, mientras lo escribía me han caído hasta las lágrimas. Pero yo es que soy así, como dice Carlos, veo una mosca volando y me parto.





Comentarios

Entradas populares de este blog

PIJOS, INSOMNIO Y UN CHIHUAHUA

DE LOS 38 A LOS 39

30 DE JUNIO DE 2001 SÍ QUIERO