VAMOS A ESCRIBIR UN NUEVO LIBRO

Se acabó, por fin, parecía que no llegaba nunca, pero el 2012 llegó a su final. No vamos a hablar más de lo nefasto que ha sido, por lo menos para mi familia. Ha habido grandes e irreparables pérdidas que nos han dejado cicatrices del tamaño del cañón del Colorado, por lo menos. Y de finanzas mejor ni hablamos. Ha habido ilusiones que nos han tumbado de un plumazo, con un solo papel. Pero eso ya está y se acabó.
Ahora es el momento de ser valiente, salir a la calle a gritar "este soy yo y aquí sigo" a pesar de los inconvenientes y  putadas varias con las que el pasado año nos ha obsequiado, aquí estoy.
Ya no hablemos más del año pasado y vamos a empezar a hablar de este que hace dos días nos acompaña.
El 2013 viene cargado de miedos, esperanzas y dudas. A mucha gente le da miedo por aquello de la triscaidecafobia (temor irracional al número 13). A otros muchos les da miedo por las noticias que no dejan de repetirnos que aún este será peor que el que se ha ido y que la crisis irá a más. Otros cuantos han quedado tan tocados del bolsillo en este año pasado que no saben como afrontarán este.
Yo he decidido que no. No voy a llorar por cosas que ya son historia, no voy a adelantar acontecimientos ni a ponerme en lo peor. No.
He decidido darme y darle una oportunidad a este nuevo año y voy a empezar página a página a vivir un nuevo libro. El que terminé el 31 de diciembre, no me gustó demasiado. Así que voy a comenzar con uno nuevo.
Mis heridas ahí quedarán, porque algunas no se borrarán nunca, pero voy aprendiendo a vivir con ellas. Las ilusiones perdidas, lucharé por volver a recuperarlas. Voy a darme el gustazo de sonreír, es más, de reír a carcajadas, de no lamentarme, de buscar nuevas cosas que me hagan la vida más agradable e incluso más fácil. Este es mi propósito para el 2013.
Cuando os pregunten que esperáis de este año, no lo dudéis y contestad simplemente, vivir. Porque eso es lo que hay que hacer, vivir y disfrutar de cada cosita, de cada detalle. Mirad que  la vida, como los libros, al final, se acaba; así pues, procurad, que cuando eso ocurra, el resumen final, el que aparece en la contraportada, cuente lo que vosotros queráis y no lo que os hayan dejado contar. Haced que vuestra vida haya merecido la pena. Y conseguid que ese libro que será vuestro, sea interesante de leer, porque eso significará que vuestra vida ha sido interesante de vivir.

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