28 de Marzo de 2012

Hoy va a ser uno de los días más difíciles de mi vida seguro. Hoy tengo que decir adiós y eso nunca es fácil. Que conste que esto no es un post para decirte adiós ni tampoco un homenaje, mi mayor homenaje para ti es decirte que siempre vas a ir conmigo. Esto es solo para decirle al mundo lo que eras para mí.
Cuando alguién se va definitivamente la gente tiende a decir lo bueno que era. Tendemos casi a subirlo a la categoría de héroe. Yo no voy a hacer eso contigo. No voy a gritar al mundo lo gran persona que eras (que lo eras), o lo fantástico que has sido siempre (que lo eras). En lugar de eso voy a explicar lo que has sido y serás para mí.
Te recuerdo desde siempre porque en todos los momentos importantes de mi vida estás tú. Mira si será cierto que tú llevaste a mis padres al hospital para que yo naciera y de hecho estuviste con mi padre en la cafetería tomándote un café con él mientras esperaba.
Apenas 19 días más tarde me bautizaron y ¿quién era mi padrino? tú.
Como es lógico de mis días más de niña no recuerdo demasiadas cosas pero las he visto. Gracias a tu "tomavistas" he visto las películas de mi niñez y como no contigo de testigo. Aún recuerdo que me subisteis encima de una cabra en el zoo (me ha costado perdonaros eso a todos).
Recuerdo el día de mi comunión con toda la familia y mi padrino de nuevo por ahí con su cámara.
Y uno de los días más bonitos de mi vida hasta ahora, el día de mi boda. Aunque antes de eso estuviste en mi despedida de soltera, la cual una vez más fue especial gracias a ti.
El 30 de Junio del 2001 yo estaba feliz y nerviosa a la vez, pero me relajé mucho cuando llegaste con mi ramo en la mano. Venías sudando porque el centro de flores no cabía en la parte trasera del coche y te lo curraste mucho para que quedara perfecto. Y por cierto las imágenes de mi vídeo en las que salgo contigo aún tardaré un tiempo en poder volver a verlas.
El conductor oficial de mi boda y de todas las bodas familiares, la de mi hermano, la de mi primo Jose.
El viaje hasta la iglesia contigo y con mi padre que más podía pedir. Y luego con tu mini refrigerio que nos tenías preparado en el coche para después de las fotos, solo tú podías pensar en esas cosas.
Toda la noche de la boda te la pasaste organizando donde íbamos a ir después. Lo dicho, hiciste que ese día especial, lo fuera aún más.
Y nuestro viaje a Puertollano cuando volvimos Carlos y yo de luna de miel. Ese viaje contigo y mi tía es uno de los que más recuerdo haberme reído, porque mira que me has hecho reír siempre.
No solo en los buenos también has estado en los malos momentos. Fuiste la última cara que vi antes de encaminarme al quirófano cuando me operaron del corazón. Y sé que lo pasaste mal pero ahí estabas una vez más.
Como verás tengo mucho que contar de ti, tanto que hoy me duele el alma al tener que despedirme de ti.
Así que no voy a decirte adiós, no puedo. Mejor voy a gritar al mundo que has sido  UN CRACK y me voy a quedar con tu recuerdo para toda la vida, ese no me lo podrá arrebatar nadie.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ME OFENDE MÁS UN ZORRA EN LAS REDES QUE UN GUAPA EN LA CALLE

COSAS MÍAS

ESTE AÑO HE APRENDIDO