LOS TOP FIVE DE LOS ENTIERROS

Supongo que suena un poco rara esta entrada, por lo menos el título. Todo tiene una explicación. Esta semana he estado repasando, (no queráis saber porque), las frases más raras que he oído en las ocasiones... menos oportunas podríamos decir. No os ha pasado nunca estar en un entierro, ya sea en el tanatorio o en el mismo cementerio, y escuchar alguna cosa fuera de lugar, o algún comentario cuanto menos curioso, y pensar, "de verdad me está pasando esto?" A mí sí. También es cierto que yo siempre suelo estar al loro y claro pasa lo que pasa, que lo escucho todo, y lo que no, me lo cuentan.
Así pues y después de esta breve introducción, vamos a lo que vamos, después de algunos años de investigación exhaustiva de entierro, en  entierro....venga va, que esto por supuesto es broma. A ver si vais a pensar que estoy loca y voy por los sepelios viendo a ver que pillo para luego descojonarme. Ahora en serio esto son frases que me ha tocado escuchar en alguno que otro, y que, pasado el momento, naturalmente, me han hecho reírme. Algunas las he vivido yo, la mayoría y alguna me la ha contado la propia persona a la que se le escapó la desafortuanda frase, de momento tengo un TOP 5, porque solo tengo 5, si alguién lee esto y tiene alguna otra, la puede añadir si quiere. Ahí vamos:

En el número 5 (Vamos a ir de menos a más)
- Dos señoras en el tanatorio, setentonas las dos, hablando de la pobre señora fallecida :    Señora 1: Ay pobrecita la....(obviamente no diré nombres), con lo que le gustaba comprarme la fruta. Señora 2: Ay si pobrecita. Señora 1: (aquí viene lo bueno) Siempre bajaba a comprarme y yo le decía" llévate el repollo que mira que grandes los tengo y que buenos" y ella siempre me decía (esto a gritos casi en medio del tanatorio) "Noooo, el repollo nooo, que me da gases"

En el número 4
-Una señora también mayor, dando el pésame a un familiar directo de un difunto: Hijo que bien ha estado todo que entierro tan bonito.

Con el número 3 (nos vamos acercando al 1 que es bestial)
- Un camarero del bar del tanatorio a un cliente que le preguntaba por una carne para cenar (puesto que iban a pasar la noche allí velando al muerto) "tranquilo señor, esta carne le va a gustar, aquí la carne la tenemos siempre fresca, nunca está pasada"

En el puesto número 2:
- Una buena mujer viendo como entierran a su madre, la pobre, totalmente desesperada mirando como la meten en el nicho ya. Por cosas de la vida la meten en la última línea de arriba del todo, vamos a tomar por saco del suelo. La pobre hija viendo donde metían a su madre, y seguramente pensando lo que iba a tener que pasar cada vez que quisiera ir a limpiarle la lápida, con esas terribles escaleras de los cementerios, comienza a sollozar en voz bastante alta:  Ayyyy, Ayyyy, Ayyyy, Ay que alto la han subidoooo.

Y ya en el número 1, ostentando este puesto por mucho tiempo presiento, porque creo que pocas cosas podrían superar esto:
- Fallece el padre de un vecino de la protagonista, la chica (joven), no tiene tanta amistad con el vecino y su familia, como para ir al sepelio. Así pues, cuando llega de trabajar por la tarde, bastante cansada, decide subir a casa del vecino directa, para darle su sentido pésame. Cuando llega, está toda la familia del difunto reunida en casa del vecino. Ella llega, saluda, y una familiar del vecino que la conocía, le pregunta: Como estás? a lo que nuestra heroína ni corta ni perezosa y rodeada de toda la familia que venían de enterrar al pobre hombre contesta: UFFF ESTOY MUERTA!!!

En fin,  las cosas que pasan

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