LA HIGIENE PERSONAL

"Las autoridades sanitarias recuerdan que, el uso continuado de jabón y desodorante, no es perjudicial para la salud, y sí beneficioso para la de sus vecinos". Este es el cartel que he pensado colgar en el ascensor de mi finca. Me gustaría no tener que hacerlo realmente, pero, parece ser que, a algunos de los vecinos, presiento que a los más mayores, se les ha olvidado esta pequeñez. Parece mentira que haya que recordarle a la gente algo tan simple como que "hay que usar el agua, para algo más que para beber".
Lavarse, ducharse, bañarse....Son tantas las opciones. Y Dios te quedas tan agusto. Entonces, por qué en verano sobre todo, proliferan por las calles, transportes públicos, ascensores y demás sitios cerraditos, estos individuos que solo ven el jabón en el anuncio de Fa, y cuando oyen la marca Axe, piensan que se tratan de el nuevo modelo de Hyundai.
Yo no sé si solo me pasa a mí, esto de montar en el autobús y que te entren ganas de morirte. Situación, tú en el bus, y de repente el señor de tu lado que levanta el brazo para agarrarse a la barra y......nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!
Ese aroma a alerón no lavado desde la guerra civil, que llena el espacio que te rodea, y tú como loco buscando la ventana del autobús y deseando que esté abierta para sacar la cabeza el resto del camino, cual perrillo en un coche.
O cuando estás en la cola del super y la señora de la bata de flores de delante de tí (siempre hay alguna sra. con bata de flores cerca) desprende ese tufillo sospechoso que, te hace pensar que esta señora se lava como en los años 20, a trozos y sin quitarse la faja.
En mi casa el problema está, como os decía, en el ascensor. Raro es el día que puedes utilizarlo sin tener que aguantar la respiración por el fuerte aroma a sudortabacoalientoyculosinlavar que, creemos desprende sobretodo un señor que, encima, no es vecino directo, sino, el padre de una vecina del ático, que se pasa el puto día, subiendo y bajando. Ya sé, que es un poco fuerte lo de colgar el cartel, pero, tengo dos opciones, colgarlo y aunque cunda el desconcierto y la ofensa para algún falso de estos que aunque piense lo mismo que yo, jamás lo diría por lo políticamente incorrecto que suena, o jodernos y seguir subiendo casi siempre por la escalera (menos mal que vivo en el primero) y cuando suba directa del garaje, seguir aguantando la respiración.

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