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SIN ZONA DE CONFORT

Lo sé, hace muchísimo que no actualizo, pero digamos que he estado un poco...liada. En muy poco tiempo, mi vida se ha dado la vuelta, y ahora mismo, puedo decir que no soy la de hace unos meses, imposible serlo.
En apenas seis meses: he cambiado de trabajo, localidad, casa y estado civil, y todo así, sin casi respirar. Además he perdido a uno de mis mejores amigos y he pasado una serie de historias, que si bien me harán aprender y crecer como persona, eso es seguro, también me han hecho de alguna manera tocar fondo un poco.
Lo bueno de tocar fondo, es que sólo puedes ir hacia arriba.
Así que, podríamos decir, que en este momento mi zona de confort es inexistente. Supongo que todos sabéis lo que es la zona de confort, ese lugar donde todos nos sentimos seguros y cómodos, una relación, una zona de residencia, unas rutinas adquiridas. Yo con todos estos cambios, me he quedado fuera de lo que hasta hace muy poco era mi zona de confort. Afortunadamente nunca me dieron miedo los cambios.
Un…

ADICTA

Soy adicta a las sonrisas, a esas que salen naturales, sin forzar. Soy adicta a las personas que me trasmiten buen rollo. A los momentos divertidos, a las carcajadas.
Soy adicta al olor del café y al sonido del mar, incluso en días de viento y marea fuerte, ahí me gusta más el sonido del mar, si cabe, cuando está embravecido.
Estoy enganchada a la música, a ciertas canciones que me saben a personas, a momentos. Y soy capaz de escucharlas en bucle, para revivirlos. Y eso me recuerda que soy adicta a algunos ratos especiales, esos que te supieron a magia y que son irrepetibles.
Soy adicta a los suspiros que se escapan cuando no puedes escapar tú, a los besos que saben a vida, y a los abrazos en los que te das entera y se dan a ti, esos apretados y que te levantan los pies del suelo. Soy adicta a las caricias, esas que te estremecen y ponen el vello de punta.
Adicta también a que el viento me meza mientras corro, a ver caer las hojas en otoño y la primavera sacar los colores a mi paso. Y…

LISTEN TO YOUR HEART

Si hay algo que la vida me ha dejado claro, es que el amor es sencillo, los complicados somos nosotros.
En realidad enamorarse es fácil, sólo hace falta química, conocer a esa persona que "te pone" y dejarse llevar.
Lo que pasa es que a nosotros nos encanta complicarnos la vida, y a veces nos dejamos gobernar más por la cabeza, aunque sintamos que no es eso lo que realmente queremos.
Y es una pena, porque si te dejas arrastrar por aquello que te hace latir fuerte, experimentarás una sensación de plenitud que no es comparable a nada
En este caso, ellos lo hicieron. Llevan juntos desde los trece y diecisiete años (mamá, fuiste bastante precoz en eso de enamorarte "ahora sé a quién me parezco" y papá...tú un poco asaltacunas)
Mi padre vio a mi madre y dijo: esa rubia es para mí. Y mi madre iba por ahí ya diciendo que mi padre era su novio. Eso sí, a escondidas porque si mi yaya se enteraba, la castigaba hasta que cumpliera los 40.
Muchos podrían pensar que un amor que…

JULIA

Yo tenía 18 años y una noche me fui de fiesta con mi hermano y sus amigos. Estando en algún pub, creo que de la zona Xúquer, apareció un grupo de chicas y una de ellas se me quedó mirando, bastante seria (aunque ahora diga que no fue para tanto) Parece ser que preguntó a uno de los amigos de mi hermano: ¿quién es esa rubia que está con Jose?, y los amigos le dijeron: su hermana. Y esa fue la noche que nos presentaron.
Se convirtió en la novia de mi hermano y unos años más tarde, en la mujer de mi hermano. Mi cuñada. Lo cierto es que siempre nos hemos entendido bastante bien, y eso que somos muy distintas.  Y agradezco a la vida que la haya puesto en mi camino por tantos motivos.
Supongo que el primordial, o mejor dicho los primordiales, son tres y tienen nombre propio: Nicolás, Noelia y Fernando. Ella es la madre de lo que más quiero en el mundo, mis sobrinos, mis tres amores.
Conozco tantos casos de tías o tíos, que apenas pueden disfrutar de sus sobrinos. Tantas madres, sobre protec…

CHARLY (AQUÍ TIENES TU ENTRADA AMIGO)

En la universidad nos conocimos, cuando llevaba yo unos meses estudiando Relaciones Laborales. Yo iba con un grupo de gente y él con otro, y ambos grupos se fusionaron. Tardamos muy poco en empezar a hablar y convertirnos en el par de dos que daba guerra en la clase de derecho sindical, jejeje. Recuerdo que nos tiraron la bronca más de una vez, porque nuestros ataques de risa eran habituales. Pero es que nos provocaban. Un día una profesora (que tú dirás que no, pero yo creo que te hacía ojitos) nos dijo que teníamos los dos "los ojos del color del cielo en verano" y nos dio una risa aquella cursilería, que ya nos fue imposible parar. Yo creo que no nos tiró, porque le encantaba mirarte mientras daba la clase.
En muy poco tiempo, pasamos de ser compañeros de clase, a "hermanos", y es que al tener los ojos del mismo color, e ir siempre juntos, muchos dieron por sentado que éramos hermanos, y a nosotros nos dio por no sacarles del error.
Me intentaste enseñar a jugar…

#LAVIDAMEPONE

Que cuando llegue el final, te pille despeinado, con los ojos brillantes y la sonrisa en la cara.
Vive todo eso que quieres, eso que nunca te atreves, también vívelo. Respira la vida, y grita de vez en cuando en una playa desierta. Experimenta la libertad, el vértigo, la locura. Y sáltate las normas, sí, sáltatelas de vez en cuando, verás que bien sienta. Corre, corre y nota como el viento te da en la cara.  Baila cuando una canción te llegue.  Sueña, despierto y dormido, sueña! Que soñando uno también es feliz, y luego intenta hacer realidad, si no puedes todos, al menos alguno.  Ponte guapo, o guapa, que te mires al espejo y te guste lo que ves, que puede parecer frívolo, pero no, es más importante de lo que piensas, verte bien, quererte y aceptarte y cuidar tu imagen, hará que te sientas bien. Y naturalmente cultiva también tu persona, haz que tu corazón domine tu mente, créeme que si haces caso a tu corazón, nada puede ir mal.  Y siente, claro SIENTE! Siempre, siente. Siente despa…

AHÍ DONDE TE SIENTAS VIVO

A veces te pierdes, te desorientas y de repente no sabes muy bien hacia dónde, o cómo seguir.
Y es en esos momentos, en que necesitas estar a solas, donde probablemente te vas a dar cuenta de que quizá no es hacia dónde tienes que ir, sino hacia dónde quieres ir. Seguramente llevas años haciéndote la pregunta incorrecta. Si te pasas la vida haciendo "lo que se supone que tienes que hacer" es muy posible que llegues al final de ella siendo una persona correcta, de esas que todo el mundo tacha de gran persona. Sin errores, sin salidas de tono. Una de esas personas que todo lo hacen bien, y que nunca han tenido que arrepentirse de nada, ni nadie ha podido reprocharle nada. Y eso está bien...o no.
Has escuchado alguna vez eso de que la perfección no existe??? Pues te informo que es cierto. No existen las vidas perfectas, ni las personas perfectas. Lo que sí existen son muchas personas infelices que se dedican a vivir su vida en base a lo que debe ser, a lo que está marcado, a lo…