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LLORAR

¿Cuántas veces os han dicho que no lloréis? No llores que hay gente, no llores que no te vean. No llores que no tiene arreglo. No llores, si ha ido todo bien. No llores, venga cálmate.
¿Por qué será que tiene el llanto tan mala prensa? No sólo llorar es bueno y sano, es que además es necesario.
Cuatro veces he llorado yo en mi vida sin consuelo, es decir, he llorado muchísimas veces más, pero cuatro sucesos me han hecho tener ganas de llorar sin parar y he necesitado soltar todo lo que tenía dentro para poder continuar.
La primera fue cuando perdí a mi abuelo, a mi iaio Pepe. Era una de esas personas que me ha hecho sentir querida especialmente. Sé la debilidad que tenía por mí porque yo tenía la misma por él y perderle justo el día anterior a mi cumpleaños convirtiendo mi 23 aniversario en el día de su entierro no es precisamente uno de los recuerdos más gratos de mi vida. Creo que estuve llorando sin parar durante dos días. Y semanas después aún notaba esa presión en el pecho y ese …

ESAS COSAS QUE ME PASAN (POR PATOSA)

Cuando se repartió la puntería y la maña con las manitas yo debí llegar tarde o tal vez ni pasé por allí a recoger mi parte, debe ser por ese motivo que soy propensa a los accidentes tontos y a que todo se me caiga de las manos. Para los que sigáis o hayáis seguido la serie Friends, podríamos decir que soy una especie de Chandler, todo se me escurre, se me escapa y como me tires algo no lo cogeré. Si tiro algo a la papelera a cierta distancia no acertaré ni de coña, pero es que si estoy al lado tampoco haré canasta. Cuando era pequeña me apunté a baloncesto en el colegio y descubrí rápido que mi futuro como baloncestista era más negro que el de Puigdemont como presidente de un país independiente (si no lo digo reviento). Mi padre vino a verme jugar algún partido y me lo dijo claro: hija esto no es lo tuyo. Yo lo tenía claro pero aún así lo intenté durante aquel año porque odio dejar las cosas a medias. Por supuesto al año siguiente cambié de deporte y me fui a gimnasia rítmica, que ta…

YO NO QUIERO UN CHRISTIAN GREY NI TAMPOCO UN PRÍNCIPE AZUL

El día que yo nací a mi madre le dijeron: !enhorabuena es una niña! ¿Sabéis lo que no le dijeron? No le dijeron ha tenido usted una damisela de cristal. Ha tenido usted una frágil personita que no sabrá valerse y necesitará un fornido hombre para ayudarla en toda tarea. No le dijeron ha tenido una mujer que no necesitará estudiar porque puede ser mantenida. Una mujer que no sabrá conducir sólo por el hecho de ser mujer. Ha tenido usted una persona que tendrá que pensar que se pone antes de salir a la calle para no provocar. No le dijeron que había tenido un ser inferior. Le dijeron, enhorabuena es una niña, una niña que no es sino una persona del sexo femenino.
Me crié en una familia todavía demasiado machista, con unos padres que aún no entendían que la igualdad no es una elección, es simplemente lo que tiene que ser. Conste que esto no es una crítica cruel a mis padres, es sólo la verdad. Mi madre nació en una época en la que todavía para la mayoría, la mujer no era igual al hombre …

21 VUELTAS AL SOL JUNTOS

La primera vez que tú y yo hicimos algo parecido a celebrar un cumpleaños juntos fue cuando yo cumplí los 19. Acabábamos de conocernos y salíamos en grupo de amigos y en Woody recuerdo que te regalaban una botella de cava si era tu cumple así que me regalaron una. Me puse a repartir en el grupo, que era bastante grande, y al llegar a ti me dijiste que no (con los años me confesarías que te supo mal porque éramos muchos y querías que llegara para todos) y yo pensé, "que antipático". Cosas de la vida, tres meses y tres días más tarde tú cumplirías los 21 y lo celebraríamos ya como pareja, quién me lo iba a decir.
Así que hoy hace 21 años de aquellos 21 tuyos que fue nuestro primer cumpleaños como novietes. Apenas llevábamos dos meses saliendo y estábamos conociéndonos así que buscarte el regalo perfecto fue bastante complicado, y más con lo perfeccionista que soy yo, pero al final logré lo que quería, sorprenderte y que te encantara. Desde aquel primero juntos, he pasado todos…

A LOS QUE HABÉIS MARCADO MI VIDA

A lo largo de tu existencia vas conociendo gente, algunos entran en tu vida y en ella se quedan, otros pasan por ella aunque sea poco tiempo pero aportan mucho durante el trayecto en que te acompañan. Y otros pasan de largo sin más. Hoy, después de pasar una de esas tardes de café y confidencias con mis amigas, se me ha venido a la cabeza que habría sido de mí si no las hubiera conocido, si no las tuviera, si no me hubieran dado los consejos, abrazos, broncas, bromas y charlas que me dan. Y he decidido hacer un repaso por las personas que de alguna manera han marcado un poco o un mucho mi vida. Paso por alto a mis padres y mi hermano que obviamente lo son todo desde que nací.
Patricia. Fue mi primera amiga de clase cuando iba al colegio Amanecer. Recuerdo que en mis notas siempre venía la misma nota de la profe: habla mucho con Patricia. Y a ella le llegaba la misma conmigo. Fue el único motivo que me hizo dudar cuando me dijeron de cambiar al cole de las Monjas en tercero, pero algo …

Y TÚ, ¿ALMUERZAS O TE HACES UN BRUNCH?

Llevo unos días de bajóncillo que no puede ser. Pero es lo que tienen las despedidas, que son tristes. Aunque tengo claro que la mía no es definitiva, al menos no de las personas a las que ya considero mucho más que simples compañeros de trabajo, y ellos ya saben quienes son.
Así que hoy vengo con una de las mías, una de risas, que ya sabéis que es mi modus operanding, haceos reír, o al menos intentarlo. Vamos a hablar hoy de esta moda que lleva un tiempo con nosotros de cambiar el nombre a cosas de toda la vida por una expresión o palabra que les da un toque más sofisticado.
Ejemplo, las autofotos ahora son selfies, y sólo por eso ya son lo más. Es decir, antes tú te hacías una autofoto intentando que no te viera nadie porque corrías el riesgo de que pensaran que eras gilipollas, hoy en día lo más normal del mundo es ver a alguien haciéndose un selfie y la gente, no sólo no le da importancia, sino que lo ve guay, es la moda.
Veamos ahora algo un poco más desagradable, el bullying. Qu…

FLUIR MÁS, JUZGAR MENOS

¿Juzgamos demasiado a los que nos rodean? es más, ¿no emitimos quizá muchos juicios de valor en general acerca de todo el mundo, incluso de gente que no conocemos tanto? Como siempre que hago una de estas reflexiones, hablaré por mí, no puedo hablar por nadie más, voy a hablar de lo que yo misma he hecho tantas veces mal, voy a entonar el mea culpa.
Siempre me he considerado una persona que odia las injusticias, que lucha como puede contra ellas, y ahora me pregunto si yo misma no habré sido injusta muchas veces. Soy muy exigente con las personas, siempre lo he sido, y ahora pienso que quizá lo estoy siendo demasiado. No es que yo me crea perfecta precisamente, de hecho soy lo más imperfecto del mundo, pero sí suelo exigir ciertas cosas a la gente que me rodea. En principio el hecho de exigir unos mínimos es lo lógico, no puedes, por ejemplo, aceptar a gente que te miente constantemente o que te haga daño, obvio, pero ¿dónde está límite? ¿dónde empezamos a pasarnos de exigentes? ¿en q…